Mientras tu clínica está cerrada, los pacientes siguen escribiendo. Si nadie responde, muchos reservan en otra clínica.
La mayoría de clínicas no tiene a nadie mirando el WhatsApp o el Instagram a las 21:00 — y ahí es cuando la gente busca cita.
No cambias de número, no instalas ninguna app. Atiende se conecta a los canales que ya usa tu clínica.
Un paciente escribe pidiendo cita, precio o información, por el canal que prefiera.
El paciente recibe respuesta en segundos y tu equipo, un aviso en tiempo real para hacer el seguimiento.
Baja el número de ausencias sin que nadie tenga que llamar uno a uno.
Cubre las horas en las que no hay nadie disponible para contestar: noches, fines de semana, horas punta en recepción.
Cada mensaje nuevo llega también a quien gestiona la agenda, para que el seguimiento lo cierre una persona.
Mensaje automático 24h antes, pensado para reducir las ausencias sin recargar a recepción.
Código embebible para tu web: disponibilidad en tiempo real, formulario configurable y confirmación automática por WhatsApp.
Pensado para crecer: varios profesionales, varias ubicaciones, todo gestionado desde el mismo sistema.
No hay panel nuevo que dominar. Todo llega por los canales que tu equipo ya usa cada día.
Construyo sistemas de automatización a medida — sin agencia de por medio, sin plantillas genéricas. Cada clínica habla con la persona que realmente lo programa.
Precio fijo según cuántas conversaciones gestionéis al mes. Sin permanencia.
La API de WhatsApp (Twilio o Meta) se factura directamente a la clínica según su propio uso — no está incluida en el mantenimiento. Sin permanencia: cancelas con 30 días de aviso.
Sin compromiso. Solo para ver cuántos mensajes se os están escapando ahora mismo y si Atiende tiene sentido para vuestra clínica.